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(09-07-2010)-
"Se trata de un
objetivo generacional para un problema de 200 años",
dijo Gustavo Villauría, titular del Comité Ejecutivo del
organismo al informar la multiplicidad de acciones
encaradas para sanear el curso y boca del Riachuelo,
cuando se cumplen dos años de la orden de la Corte
Suprema de Justicia de la Nación (CSJN) en ese sentido.
Tras un breve repaso
sobre la cuenca Matanza-Riachuelo, que incluyó el
impacto de la fiebre amarilla a fines del siglo XIX,
Villaruría sostuvo que allí la contaminación "es un
problema histórico, complejo y difícil", en una
conferencia de prensa que brindó este mediodía en la
sede del ente que integran la Nación, la ciudad y la
provincia de Buenos Aires.
El funcionario comparó
la tarea en el Riachuelo con experiencias
internacionales como la limpieza en el Támesis
(Inglaterra), que demandó un proceso de 20 años y que
"estaba igual de contaminado aunque con menos gente en
sus márgenes", o el Rin, el río más utilizado en la
Unión Europea, en el que trabajaron 18 años.
Villauría aseguró que
"casi no hay basura flotando" en el contaminado curso de
agua y que, según alumnos de una escuela, "hay patos,
aunque en realidad se trata de garzas que empiezan a
tomar el lugar como hábitat", al detallar que se
sanearon 33 basurales que representan un 30 por ciento
del volumen total.
Ayudado por una
presentación en power point, mostró fotos de las
márgenes de afluentes como el arroyo Unamuno, en Lomas
de Zamora, tomadas en noviembre del 2009 y en enero del
2010, con evidentes mejoras por la erradicación de
basura y forestación.
El titular del comité
ejecutivo de la ACUMAR también se refirió al lodo
extraído de la cuenca. "Vamos a estudiar los
contaminantes que posee" a través de un convenio con
entidades científicas, indicó y anunció que llamarán a
una licitación internacional para determinar cómo se
dispondrá de esa gran cantidad material.
Villauría dijo que a la
Acumar no la conoce "nadie, ni los empresarios" y relató
el proceso de constitución de un organismo
interjurisdiccional cuya tarea básica es de
coordinación, pero que debe alcanzar acuerdos con
distintos niveles del Estado.
"Sin mezquindades pero
con muchas peleas y discusiones llegamos a acuerdos",
comentó y detalló que el presupuesto 2010 -el primero
propio, porque antes dependía de la Jefatura de
Gabinete- es de 43,8 millones de pesos, de los cuales el
50% lo aporta el Ministerio de Planificación Federal.
Fernando Nunes,
coordinador de Salud para la población de la cuenca
Matanza-Riachuelo, dijo que esperan para fines de
septiembre los resultados de un estudio sobre la
situación sanitaria de los menores de 6 años, para lo
cual encuestaban a unos 1.200 hogares de la zona en los
que viven, estiman, 3.600 niños.
"El estudio se está
haciendo en los partidos de Avellaneda, Lomas de Zamora
y ahora Lanús. Se evalúan niveles de plomo y hemoglobina
en sangre", dijo el médico que representa al Ministerio
de Salud de la Nación.
Nunes explicó que, en
respuesta a la orden de la Corte de establecer un plan
sanitario de emergencia en la zona, realizaban un
estudio para establecer qué intervenciones puede
realizar o recomendar la ACUMAR para mejorar la calidad
de vida de esos millones de habitantes.
Otra medida es la
vigilancia epidemiológica y ambiental, para lo cual
buscan establecer nodos en los municipios de la cuenca.
Villauría detalló que
uno de los proyectos que evalúa la Acumar es la
construcción de reservorios en las áreas de inundación
de la zona, algo que afecta a un millón de personas, y
la construcción de una barrera al estilo de la que
existe en Rotterdam, Holanda, "para contener las
sudestadas". |