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(24-07-2010)-
En su iniciativa,
el legislador que responde a Elisa Carrió afirma que
“vería con agrado” que el gobierno bonaerense, a través
del Organismo Provincial de Desarrollo Sostenible (OPDS),
“no formalice la convalidación de ninguna Ordenanza
Preparatoria que determine el cambio de zonificación” de
las tierras en cuestión, que en realidad deberían
construir un pulmón verde del Conurbano Sur.
No obstante, la
multinacional Techint quiere utilizar esa zona para
desarrollar una suerte de Puerto Madero bonaerense.
Pero, por el momento, las definiciones del proyecto
brillan por su ausencia. Por ello existen sospechas de
que, en realidad, el negocio también pasaría por la
rezonificación en sí. Incluso algunos trascendidos
hablan de que, en un cálculo de medio millón de dólares
por hectárea rezonificada, Techint podría obtener una
ganancia de $100 millones de dólares.
“Esto se trata de una
gran negociado, que se viene tejiendo desde la dictadura
militar y sería inadmisible que el gobierno bonaerense
avale rezonificaciones para favorecer a empresarios
poderosos. Esas tierras deberían ser un importante
pulmón verde, para paliar los graves problemas
ambientales que azotan al Conurbano”, dijo Martello.
Cabe destacar que el
Concejo Deliberante de Avellaneda ya otorgó el aval a la
rezonificación. Un proyecto similar ahora se está
tratando en Quilmes, mientras existe una demanda
judicial por los perjuicios al medioambiente que
ocasionaría la iniciativa. Concretamente, según una
investigación de la Asociación Ambiente Sur, cualquier
urbanización de la selva marginal eliminará los últimos
espacios verdes de la zona, instalará una barrera
artificial entre el río y la ciudad, agravará la
problemática de las napas, aumentará la frecuencia e
intensidad de inundaciones, afectará los servicios de
cloacas, agua y luz, y de hecho restringirá el acceso
libre a la ribera.
El legislador
provincial también afirmó que de forma urgente debería
intervenir la Fiscalía de Estado bonaerense para
defender los intereses de la provincia. Ocurre que las
tierras en cuestión forman parte de un convenido firmado
por la CEAMSE (una sociedad del Estado tripartita, cuya
conducción es ejercida por un representante del gobierno
provincial) y la firma Techint en 1978, que establecía
“la recuperación, forestación y urbanización en la zona
costera del Río de la Plata, incluyendo las tareas de
forestación”. Es mas: en un período de 20 años, a cambio
del enterramiento de los residuos de Capital Federal, se
le debería haber entregado a la CEAMSE mil quinientas
hectáreas de bosques, destinadas a recreación pública.
“Nada de eso ocurrió.
En 1993, cuando faltaba cinco años para la finalización
del contrato, inexplicablemente se cambiaron los
términos del contrato, que eliminaron prácticamente
todas las obligaciones del contratista que fueran más
allá del simple enterramiento de basura y, para colmo,
Techint terminó recibiendo la mayor parte de un área
costera no rellenada del orden de las 300 hectáreas,
como así también más de un tercio de las tierras
recuperadas. Es hora de que se termine con esta
injusticia”, remarcó Martello. |