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(24-07-2010)-
En 2007 la frase fue “pingüino o pingüina”. Y, a juzgar
por los rumores, el año que viene la disyuntiva se
repetirá. El matrimonio presidencial vuelve a presumir
con el misterio sobre quien de los dos será el candidato
en las próximas elecciones presidenciales, aunque desde
el punto de vista económico, Néstor Kirchner saca
diferencias en cuanto a resultados obtenidos.
La presidenta Cristina
Fernández de Kirchner, en cambio, se podría ufanar de
haber mejorado la distribución del ingreso. Al menos eso
es lo que sostiene el sitio de noticias especializadas
"Primera hora Online", que a su vez cita al diario
"Perfil". Las versiones tienen sustento si se recuerda
que esta semana la jefa de Estado sorprendió en un
programa de televisión. “¿Por qué otro Néstor, no puede
venir otra Cristina?”, le respondió a un cronista.
Poco después, el marido
bromeó con la posibilidad de competir en la interna con
su esposa. Así las cosas, la discusión dentro del
dormitorio presidencial ya estaría en marcha. Según
"Perfil", en materia de conducción económica surgen las
diferencias y es dónde Néstor estaría mejor posicionado.
La mandataria, en cambio, se haría más fuerte en el área
social.
“Les tocaron
situaciones distintas, mientras que Néstor estrenó el
modelo, Cristina ya lo encontró desgastado”, comentó al
diario porteño Jorge Todesca, titular de la consultora
Finsoport. “En 2007 empiezan a tener los primeros
problemas fiscales, y por eso a sólo cuatro meses de
estar en el Gobierno la Presidenta intenta subir las
retenciones y desata el conflicto con el campo”, agregó
el economista.
“En realidad, las
únicas grandes medidas económicas estructurales del
kirchnerismo ocurrieron durante el primer gobierno, y
fueron la cancelación de las deudas con el FMI y el
primer canje de deuda”, completó. El titular de la
encuestadora Equis, Artemio López, por su parte,
menciona ante la consulta de "Perfil" a la Asignación
Universal por Hijo y a su impacto en la distribución de
la riqueza como un punto a favor de la mandataria.
Finalmente, en cuanto a
la inflación -uno de los principales dolores de cabeza
de la economía kirchnerista- podrían declarar un empate,
al menos si creyeran en las cuestionadas cifras del
Indec. Para ganar la discusión, al ex presidente le
convendría recurrir a las cifras privadas, que desde
2008 en adelante muestran picos imbatibles. |